¿Tengo que salir de mi zona de confort para alcanzar un milagro o entender muchas cosas en mi vida?. Muchas veces me siento cómodo en mi trabajo, en mi casa, con mis seres queridos, pero necesito salir de esa comodidad para poder aspirar a más. Dios es un Dios maravilloso y bondadoso, pero también es un Dios que me sorprende y me hace salir de mi zona de confort.
La historia de la mujer sirofenicia en Marcos 7:24-30 me enseña a salir de mi comodidad y a clamar a Dios con fe. Ella era una mujer pagana que no conocía a Dios, pero sabía que Jesús era el que, si ella tocaba su manto, sería sanada. Ella se postró a sus pies y le rogó que echara fuera el demonio de su hija. Jesús le dijo que no era hija de Dios y que no estaba bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Pero ella respondió con fe, diciendo que los perrillos comen de las migajas de los hijos. Jesús se maravilló de su fe y le dijo que su hija estaba sana.
Necesito escuchar la voz de Dios y clamar a Él con oración y ruego. La Palabra de Dios me dice que me acerque confiadamente al Trono de la gracia para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. La mujer sirofenicia oyó de Jesús y se postró a sus pies, reconociendo su autoridad. Necesito postrarme delante de Dios y clamar a Él con fe.
Mi fe necesita ser probada, y necesito perseverar en la oración y en la búsqueda de Dios. La mujer sirofenicia fue probada por Jesús, pero ella respondió con fe y humildad. Necesito usar las palabras correctas cuando ore, palabras que Dios me revele a través del Espíritu Santo. La mujer sirofenicia usó las palabras correctas, y Jesús se maravilló de su fe.
Dios me da la autoridad para revertir cualquier situación en mi vida. La mujer sirofenicia vio el milagro de Dios en su vida, y yo también puedo verlo si me acerco al Trono de la gracia con fe. Necesito confiar en Dios y saber que Él es el mismo de ayer, de hoy y de siempre. Él tiene el poder y la autoridad para hacer algo en mi vida.
Necesito tomar el desafío de salir de mi comodidad y de clamar a Dios con fe. La mujer sirofenicia es un ejemplo de que, cuando me acerco a Dios con fe y humildad, Él hace algo en mi vida. Necesito perseverar en la oración y en la búsqueda de Dios, y usar las palabras correctas que Él me revele. Dios me da la autoridad para revertir cualquier situación en mi vida, y necesito confiar en Él.
***Este es un extracto de la prédica titulada: “Saliendo de la zona de confort” del Pastor Sandro. Te invitamos a ver la prédica completa : aquí


